13 Temmuz 2016 Çarşamba

Introducción

Introducción

Leyendo el Corán, encontramos a menudo muchos conceptos que nos son familiares. Sabiduría, paciencia, lealtad, incredulidad y los favores de Dios son algunos de ellos. Estos conceptos, sobre los que trataremos en las páginas siguientes, son la clave para entender el Corán.
Sin embargo, la mayoría de los conceptos arriba mencionados se utilizan con connotaciones bastante diferentes en nuestro día a día. Si los expertos en el Corán estableciesen su punto de vista coránico en base a esas connotaciones, seguramente lograrían una escasa comprensión de su contenido.
Tomemos, por ejemplo, la palabra “sabiduría”. Ésta se utiliza para expresar inteligencia, agudeza, etc. Con todo, ninguno de estos significados se asemeja al significado real que tiene en el Corán. Su verdadero sentido se refiere a un favor que se otorga exclusivamente a los creyentes. Contrariamente a la creencia dominante, no es algo que permanezca constante, sino que cambia dependiendo de la solidez de la fe de cada uno. La sabiduría es una guía divina para el alma. Por medio de ella podemos lograr mostrar una actitud y conducta rectas para ganar el favor de Dios, respetar Sus límites, obedecer Sus mandatos, distinguir lo bueno de lo malo, comportarnos del mejor modo posible, tomar las mejores decisiones para alcanzar el Más Allá, etc.
Un incrédulo, aunque se trate de alguien inteligente, no puede beneficiarse de la sabiduría. Puede que sea muy inteligente, sí, pero, como no cree, nunca puede llegar a concebir lo que realmente significa dicho término. A menudo se confunden inteligencia y sabiduría, tomándose como sinónimos. Algunos, por otra parte, interpretan que la sabiduría es una clase de inteligencia que tiene que ver con la dignidad y la madurez. Sin embargo, la realidad es que un incrédulo, incluso aunque sea una persona madura, experimentada, inteligente y seria, carece de sabiduría.
Puede darse el caso de que alguien con la mentalidad arriba mencionada haga interpretaciones completamente erróneas de los conceptos del Corán. A veces, las dimensiones que pueden llegar a alcanzar tales mal interpretaciones pueden ser serias, pueden llegar a ser la causa de creencias intolerantes y distorsionadas. Lo mismo es válido para otros conceptos.
Ésta es la razón por la que resulta esencial una fiel interpretación del contenido del Corán y del significado de estos conceptos. También es necesario aprender el Corán de memoria y aplicarlo a nuestra vida cotidiana.
En este libro se clarifican, a la luz de las aleyas pertinentes, algunos de los conceptos que encontramos con frecuencia en el Corán. Hemos procurado explicar sus significados ocultos así como sus usos generales y especiales. Sin duda, Dios sabe más que nadie.

Idolatría

Idolatría

‘Shirk’, la traducción árabe de la palabra “idolatría”, significa “alianza, asociación”. En el Corán, practicar la idolatría es asociar cualquier otro ser vivo, persona, o concepto a Dios, considerándolo como igual a Él, y seguir esta infundada creencia.
En las traducciones del Corán se explica este concepto como “asociar algo a Dios”. Esto quiere decir que “se tiene otro dios aparte de Dios” o que “se adora a otro dios además de a Dios”.
En su sentido más amplio, idolatrar es respetar una serie de principios y valores o seguir un estilo de vida que no es consecuente con las enseñanzas y los valores morales del Corán. Alguien que adopta tales principios lo que hace es situar a quien establece los mismos como un asociado a Dios. Dicha persona puede ser cualquiera: su padre, abuelo, un antepasado que la sociedad de la que es miembro quiera exaltar, los fundadores de una ideología o filosofía, o sus seguidores. En este sentido amplio de la palabra “idolatría”, quien lleve otro modo de vida diferente al del Corán simplemente practica la idolatría. Se puede llamar a sí mismo ateo, cristiano o judío. Incluso puede que parezca ser musulmán, ya que reza sus oraciones, ayuna y obedece las leyes del Islam. Sin embargo, cualquiera que albergue un pensamiento o juicio opuesto al Corán corre el peligro de convertirse en idólatra, ya que con tal actitud manifiesta su aceptación de la existencia de otro legislador diferente a Dios.
La idolatría no supone necesariamente una negación absoluta de la existencia de Dios. Más bien, la mayoría de los idólatras evitan explícitamente aceptar tal atributo o “título”. Nada escrupulosos en su conducta, se engañan a sí mismos durante toda su vida. Aún en el Día del Juicio Final negarán tener algo que ver con la idolatría. La postura que adoptan se explica en la siguiente aleya:
(22) porque un Día les reuniremos a todos, y diremos a aquellos que atribuían divinidad a algo junto con Dios: "¿Donde están ahora aquellos seres que vuestra fantasía hacía partícipes en la divinidad de Dios?"
(23) Entonces, en medio de su total confusión, sólo [acertarán a] decir: "¡Por Dios, nuestro Sustentador, no [pretendíamos] atribuir divinidad a nada junto con Él!"
(24) ¡Ved cómo se han engañado a sí mismos --y cómo su falsa imaginería les ha defraudado! (Sura 6: El ganado)
Un idólatra no tiene porqué hacer “declaraciones”. Seguro que nunca oirás una frase como ésta: “Por la presente, tomo a esta divinidad como dios en vez de a Dios y le juro lealtad”. La idolatría reside ante todo en el corazón y se revela a través de la palabra y los hechos. Desde el punto de vista del Corán, consiste en preferir a otro ser que no sea Dios. Dar preferencia a la voluntad de otra persona antes que a la de Dios, por ejemplo, temer a otros en vez de a Dios, o tener afecto a otra persona además de a Él son ejemplos de la idolatría descrita en el Corán.
De lo anterior se deduce que la idolatría es la desviación del sentimiento de “amor” a Dios hacia otros seres. El fuerte apego que se les tiene a los ídolos se explica en la aleya siguiente:
(165) Y aún así, hay gentes que eligen creer en seres que supuestamente rivalizan con Dios, y les aman como [sólo] Dios debe ser amado: pero los que han llegado a creer aman a Dios por encima de todo. ¡Si quienes están empeñados en hacer el mal pudieran tan sólo ver --como lo verán cuando se les consigne al castigo [en el Día de la Resurrección]-- que todo el poder pertenece sólo a Dios, y que Dios es severo en [imponer] el castigo! (Sura 2: La vaca)
Esta aleya deja claro que el “amor” que se siente por algo equivocado asienta la base de “adorar a otros que no son Dios”, así como la de la idolatría. A diferencia de los creyentes, los que no lo son no pueden disfrutar de una estrecha relación con su Creador. Bien se aman a sí mismos o a otros, o ambas cosas; reparten su amor entre sus padres, hijos, hermanos, esposas, maridos, amantes, la gente que les rodea, etc. Además de por las personas, los incrédulos sienten afecto por seres inanimados, o más bien por conceptos tales como dinero, posesiones, casas, coches, estatus, prestigio, etc.
Las cualidades peculiares y extraordinarias tanto de todos los seres vivos como de los inanimados son meros reflejos de los infinitos atributos de Dios. El único que posee estas características es Él y por tanto es el Único merecedor de lealtad, devoción y amor. Entonces, sentir afecto por cualquiera que no sea Dios implica asociar a otros con Él.
En otra aleya, en palabras del profeta Abraham (la paz y las bendiciones de Dios sean con él), se afirma que los incrédulos abandonan a Dios y establecen vínculos afectivos con sus ídolos:
(25) Y [Abraham] dijo: "Habéis dado en adorar ídolos en lugar de Dios únicamente por mantener un lazo de amor, en esta vida, entre vosotros [y vuestros antepasados]: pero luego, en el Día de la Resurrección, renegaréis unos de otros y os maldeciréis unos a otros --pues vuestra meta común es el fuego, y no tendréis quien os preste auxilio." (Sura 29: La araña)
La pasión que se siente por las mujeres es uno de los ejemplos más notables de asociar a Dios con otros, en lo que al amor se refiere. La mujer en cuestión puede ser la esposa, novia, o incluso una mujer que se ama platónicamente. Por consiguiente, si el amor que un hombre siente por una mujer hace que se aparte poco a poco de Dios, al final la ve como igual o a un nivel superior a Él, lo cual es explícitamente “asociar alguien a Dios”. Tal modo de actuar, que la sociedad asume como un comportamiento inocente, tiene, sin embargo, un serio castigo para Dios:
(117) En vez de a Él, invocan sólo a símbolos sin vida --con lo que no invocan sino a un Satán rebelde. (Sura 4: Las mujeres)
Lo dicho también es válido para las mujeres. Sin embargo, este tipo de amor (inaceptable para Dios) se fomenta en las sociedades modernas bajo las “inocentes” rúbricas de “amor”, “romanticismo” o “compromiso”. El adoctrinamiento del romanticismo (cuyo principal objetivo es la gente joven) tiene unos efectos devastadores entre las nuevas generaciones. Supone un enorme obstáculo para el desarrollo saludable de las mentes y conciencias de los jóvenes. Como resultado de este adoctrinamiento surgen generaciones carentes de comprensión. En tales circunstancias, los miembros de esta sociedad desconocen por completo el propósito de su existencia en la tierra, y de las exigencias de su religión y de su fe. Tales gentes simplemente se aferran a un modo de vida ignorante y conducen sus vidas sin saber lo que realmente significa amar o temer a Dios.
Otra razón por la que un individuo cae en el “shirk” es el miedo. Al igual que el amor, el miedo se debe sentir sólo por Dios. Alguien que siente o muestra temor por seres que han sido creados lo que hace es atribuirles un poder individual. Esto es, simple y llanamente, idolatría.
Dios ha dicho:
(51) Y Dios ha dicho: "¡No toméis a dos [o más] deidades. Sólo Él es el Dios Único: temedme, pues, a Mí, sólo a Mí!"
(52) Y Suyo es todo lo que hay en los cielos y en la tierra, y [sólo] a Él es debida la obediencia siempre: ¿vais, pues, a rendir veneración a algo distinto de Dios? (Sura 16: La abeja)
Los incrédulos temen a otras personas. Esto se narra en el Corán:
… Tan pronto como se les ordena combatir [por la causa de Dios], algunos de ellos temen a los hombres como se debe temer a Dios --o aún más-- y dicen: "¡Oh Sustentador nuestro! ¿Por qué nos has ordenado combatir? ¡Si tan sólo lo hubieras pospuesto un corto plazo!"… (Sura 4: Las mujeres)
Además de los sentimientos de amor y miedo, existen otras actitudes que conducen al hombre a la idolatría.
La base de la idolatría es preferir a una persona o cosa en vez de a Dios, por ejemplo, preferir la aprobación de alguien en vez de la de Dios, temer a alguien como se teme a Dios o amarle como se ama a Dios… O hacer por un ídolo lo que no se hace por Dios, o hacer un sacrificio que no sea para conseguir la aprobación de Dios.
Con la argumentación que hemos hecho, sería una interpretación superficial definir la palabra idolatría como la adoración de estatuas. Con seguridad, éste es un argumento que los incrédulos utilizan para justificar su postura. Según su explicación, la idolatría acabó cuando se rompieron los ídolos de la Kaaba en la época de expansión del Islam. Si este argumento fuese cierto, entonces las cientos de aleyas advirtiendo a los creyentes sobre la idolatría y que explican el término con detalle únicamente tendrían relevancia hoy en día para unas cuantas tribus primitivas, lo cual supone un razonamiento bastante contradictorio a la esencia del Corán. Además, inferimos del Corán (que prevalecerá hasta el Día del Juicio Final) que, en cada época, los paganos vivían al lado de los creyentes. Las aleyas que siguen dicen:
( 82) Hallarás sin duda que los mayores adversarios de los que creen [en esta escritura divina] son los judíos y los que se obstinan en atribuir divinidad a algo junto con Dios;…(Sura 5: El ágape)
(31) [Apartaos, pues, de todo lo falso, y] volveos [sólo] a Él; manteneos conscientes de Él, sed constantes en la oración, y no seáis de los que atribuyen divinidad a algo junto con Dios, (32) [ni] de los que han roto la unidad de su religión y se han escindido en sectas, deleitándose cada grupo sólo con las [doctrinas] que le son propias. (Sura 30: Los bizantinos)
Como sugieren las aleyas, una de las características más significativas de las sociedades politeístas es su proximidad a la verdadera religión; rechazaron algunos de los mandatos de la religión revelada por Dios y a partir de ahí se escindieron en sectas. Cada uno de los miembros de estas sectas dijeron hallarse en el camino correcto y lucharon unos contra otros. Sin embargo, se debería tener en cuenta que incluso una simple desviación del Corán es una añadidura o alteración de lo que ha revelado Dios y, en consecuencia, una fuente de politeísmo.
En las siguientes aleyas se hace constar que Dios no acepta ninguna de las acciones de los paganos, ni siquiera sus oraciones o adoración.
(65) Y sin embargo, te ha sido revelado ya, a ti [Oh hombre,] y a los que te precedieron, que si atribuyes poderes divinos a algo distinto de Dios, ciertamente, todas tus obras habrán sido en vano: pues [en la Otra Vida] estarás sin duda entre los perdedores. (Sura 39: Las multitudes)
(136) Y ASIGNAN a Dios una parte de los frutos de las cosechas y del ganado, diciendo: "Esto pertenece a Dios" --o eso alegan ellos [falsamente] -- "y esto es para aquellos seres que, estamos convencidos, son partícipes en la divinidad de Dios." Pero lo que es asignado a esos seres que en sus mentes asocian con Dios no les acerca a Dios -- mientras que lo que es asignado a Dios [sólo consigue] acercarles aún más a esos seres a los que hacen partícipes de Su divinidad ¡Con que mal criterio juzgan! (Sura 6: El ganado)
Puede que un creyente cometa diversos pecados. Sin embargo, no subyace tras ellos ninguna rebelión o intención similar de actuar en contra de Dios. Lo que hace que la idolatría sea diferente de otros pecados es que, al contrario que éstos, atribuye otro dios además de Dios e inventa mentiras en Su contra. Así, la idolatría es el mayor de los pecados. Es, en cierto sentido, una manifestación de falta de respeto a Dios.
Consecuentemente, Dios menciona en el sura “Las mujeres” que perdonará cualquier pecado excepto la idolatría:
(48) EN VERDAD, Dios no perdona que se atribuya divinidad a nada excepto a Él, pero perdona lo que es más leve a quien Él quiere: pues quien atribuye divinidad a algo junto con Dios ha urdido en verdad un enorme delito. (Sura 4: Las mujeres)
(116) EN VERDAD, Dios no perdona que se atribuya divinidad a otros junto con Él, si bien perdona lo que es más leve a quien Él quiere: pues quienes atribuyen divinidad a otros junto con Dios se han perdido en un lejano extravío. (Sura 4: Las mujeres)
Así, en muchas aleyas del Corán, Dios advierte a los creyentes sobre la idolatría y los disuade de cometer este gran pecado. El Corán explica con detalle el significado de la palabra idolatría:
(28) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! Aquellos que atribuyen divinidad a otros junto con Dios no son sino impureza… (Sura 9: El arrepentimiento)
(31) [inclinándoos] hacia Dios, [y] apartándoos de todo lo falso, sin atribuir cualidades divinas a nada excepto a Él: pues quien atribuye divinidad a algo aparte de Dios es como uno que cae del cielo --y entonces las aves se lo llevan, o el viento lo arrastra hasta un lugar lejano. (Sura 22: La peregrinación)
(13) Y, ¡he ahí! que Luqmán habló así a su hijo, amonestándole: "¡Oh mi querido hijo! No atribuyas poderes divinos a nada junto con Dios: pues, ¡ciertamente, esa [falsa] atribución de divinidad es en verdad una ofensa enorme! Sura 31: (Luqmán)
(110) Di [Oh Profeta]: "¡Soy sólo un mortal como todos vosotros. Me ha sido revelado que vuestro Dios es un Dios Único. Así pues, quien espere [con anhelo y temor] el encuentro con su Sustentador [en el Día del Juicio], que haga buenas obras, y que no atribuya parte en la adoración debida a su Sustentador a nadie ni a nada!" Sura 18: Al-kahf (La Cueva)
Cualquier cosa, viva o no, que los paganos asocian a Dios no posee atributo divino alguno.
Dios dice en el Corán que estos “objetos y seres no pueden causarles daño ni beneficiarles” (Sura 10: Iunus (Jonás), 18)“seres que nada pueden crear” (Sura 10: Iunus (Jonás), 34; Sura 7: Al-Aaraf (La Facultad del Discernimiento), 191), “y que no pueden auxiliarles a ellos ni tampoco auxiliarse a sí mismos” (Sura 7: Al- Aaraf (La Facultad del Discernimiento), 192)y no pueden “guiar a la verdad” (Sura 10: Iunus (Jonás), 35). A pesar de que todos ellos son intrínsicamente débiles, los paganos crean estos “asociados a Dios”. La razón fundamental de esta actitud es el hecho de que Dios les confiere algunos de Sus atributos.
La autoridad, poder, supremacía y prosperidad de las que disfruta una persona, por ejemplo, en realidad pertenecen a Dios. A modo de prueba, Dios obsequia en esta vida a ciertas personas con algunos de Sus atributos. Atribuir todo el poder, posesiones, etc., a una persona influyente y, consecuentemente, mostrarle respeto, simplemente sería asociar a otros con Dios. Esa persona no es ni un ser divino ni nadie que tenga el poder de conseguir algo por sí misma. Llegados a este punto, apenas necesitamos mencionar que se trata únicamente de seres imaginarios que uno crea en su mente. En el Corán esto se describe así:
(66) ¡OH, EN VERDAD, de Dios son quienes existen en los cielos y quienes existen en la tierra! ¿Qué es, pues, lo que siguen --quienes invocan en vez de Dios, a seres a los que hacen partícipes en Su divinidad? Siguen tan sólo las suposiciones [de otros], y ellos mismos no hacen sino conjeturar. Sura 10: Iunus (Jonás)
Una persona que adora otra cosa que no sea Dios vivirá para lamentar su tardanza en comprender que aquello que le asociaba no contaba con virtud alguna. Esas divinidades que ellos, en esta vida, preferían a Dios les conducirán a un gran sufrimiento en el Más Allá. Esas divinidades son también la razón principal por la que los paganos creen que Dios (que cuenta en exclusiva con el poder, honor y gloria, y que es el único que se puede tomar como Protector) es su enemigo. En el Día del Juicio Final, su destino será el narrado en las siguientes aleyas:
(28) Pues, un Día les reuniremos a todos, y entonces diremos a los que [en vida] atribuían divinidad a otros junto con Dios: "¡Quedaos donde estáis, vosotros y esos [seres y poderes] a los que solíais hacer partícipes en la divinidad de Dios!" --puespara entonces les habremos separado a unos de otros. Y los seres a quienes hacían partícipes en la divinidad de Dios dirán [a los que les habían adorado]: "No era a nosotros a quienes solíais adorar; (29) y nadie es mejor testigo que Dios entre nosotros y vosotros de que, ciertamente, éramos inconscientes de vuestra adoración [a nosotros]."
(30) Allí verá cada ser humano claramente lo que ha hecho en el pasado; y todos serán devueltos a Dios, su verdadero Señor Supremo, y su falsa imaginería les habrá abandonado. Sura 10: Iunus (Jonás)
(73) Y luego se les preguntará: "¿Dónde están ahora esos [poderes] a los que atribuíais divinidad (74) junto con Dios?"
Responderán: "¡Nos han abandonado –o, mejor dicho, lo que antaño invocábamos no existía en absoluto!"
[Y se les dirá:] "Así deja Dios que se extravíen los que niegan la verdad: Sura 40: Gáfir (Que Perdona)
El Corán define el fin de los paganos como sigue:
(84) Y entonces, cuando vieron [claramente] Nuestro castigo, dijeron: "¡Creemos en el Único Dios, y renegamos de toda creencia en aquello a lo que atribuíamos parte en Su divinidad!"
(85) Pero su fe, una vez que vieron Nuestro castigo, no podía servirles de nada --tal es el proceder de Dios que ha regido siempre para Sus criaturas--: y así, se vieron perdidos entonces los que habían negado la verdad. Sura 40: Gáfir (Que Perdona)

Dificultad / Extravío /Prueba (Fitnah)

Dificultad / Extravío /Prueba (Fitnah)

Como en español, y en cualquier otro idioma, en árabe existen palabras con diversas connotaciones. La palabra “fitnah”, el equivalente a “dificultad”, tiene en árabe más de un significado.
“Fitnah” es, ante todo, el proceso por el cual se limpia el oro de impurezas. Sin embargo, tal y como se usa en el Corán, implica los procesos a través de los cuales se separa a los creyentes de los incrédulos o hipócritas. Dichos procesos tienen una característica básica: pueden llevar a alguien por el mal camino. En resumen, el hecho de que alguien sea guiado por el buen o mal camino durante estas pruebas depende enteramente de la actitud que asuma hacia la religión. La plegaria del profeta Moisés (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) habla de esta característica del “fitnah”. La aleya dice:
(155) Y Moisés escogió a setenta hombres de su pueblo para que acudieran [a pedir perdón] en el encuentro fijado por Nosotros. Entonces, cuando fueron presa de un violento temblor, suplicó:
"¡Oh Sustentador mío! Si hubieras querido, les habrías hecho perecer antes, y a mí [con ellos]. ¿Vas a hacernos perecer por lo que han hecho los necios entre nosotros?
[Todo] esto es sólo una prueba Tuya, mediante la cual extravías a quien quieres y guías a quien quieres. Tú eres nuestro protector: ¡perdónanos y ten misericordia de nosotros --pues Tú eres el mejor perdonador! Sura 7: Al-Aaraf (La Facultad del Discernimiento)
Muchas aleyas dan a entender que la tierra es un lugar de prueba y que se examinará la fe del hombre para comprobar si de verdad cree o no:
(2) ¿PIENSAN LOS HOMBRES que [sólo] con decir: "Hemos llegado a creer", se les va a dejar en paz, y que no serán puestos a prueba?
(3) Y en verdad pusimos a prueba a los que vivieron antes que ellos; y así, [también, serán probados los que ahora viven: y] Dios ciertamente tendrá constancia de quienes son los veraces, y ciertamente tendrá constancia de quienes están mintiendo. Sura 29: Al-Aankabut (La Araña)
En otra aleya se explica que se trata de una prueba de dos clases diferentes:
(35) Todo ser humano ha de saborear la muerte; y os ponemos a prueba tentándoos [a todos] por medio de lo malo y lo bueno [de esta vida]: y todos habréis de retornar a Nosotros. Sura 21: Al-Anbiya’ (Los Profetas)
Si un individuo cumple con las leyes de Dios, aunque sea propietario de un número considerable de posesiones y viva en unas circunstancias muy favorables, en realidad se siente más cerca de Él. Pero si no gasta de lo que tiene con el fin de obtener Su favor, puede que se extravíe. Dicha persona no supera entonces la prueba y “sufre una pérdida manifiesta” en el Más Allá.
Del mismo modo, se pueden citar los problemas, preocupaciones, enfermedades, la pérdida de la casa o de la familia como pruebas a las que se puede enfrentar una persona. La reacción que tenga ante dichas pruebas revelará si se trata de un verdadero creyente o no. La actitud de un creyente nunca se altera ante los problemas. Rebelarse, desesperarse, perder la esperanza o angustiarse ante duras experiencias indica que la persona en cuestión tiene poca fe.
Un creyente es siempre consciente de que todo lo que pasa es por deseo de Dios. Por tanto, pone su fe en Él y encara incluso los problemas más graves con madurez. La pérdida de cualquier propiedad nunca le afecta, puesto que no permite que le controlen las pasiones mundanas. Sabe que es la actitud que agrada a Dios.

Dificultad (Fitnah): Desviarse Del Camino Recto

Dios diseña algunos incidentes para revelar la actitud de los incrédulos. Algunas aleyas del Corán relatan este hecho. Una de ellas dice:
(53) Pues es así como probamos a unos hombres por medio de otros --para que lleguen a preguntar: "¿Es, pues, a esos a quienes Dios ha favorecido prefiriéndoles a nosotros?" ¿No sabe bien Dios quienes [Le] son agradecidos? Sura 6: Al-Anaam (El Ganado)
Otra aleya similar relata:
(52) Pero siempre que mandamos antes de ti a un enviado o a un profeta, y éste concebía esperanzas [de que sus advertencias serían escuchadas], Satán ponía en entredicho sus propósitos reales: pero Dios anula los infundios de Satán; y Dios hace Sus mensajes claros por y en sí mismos --pues Dios es omnisciente, sabio.
(53) [Y Él permite que surjan dudas] para hacer que los infundios de Satán [contra Sus profetas] sirvan de prueba a todos aquellos en cuyos corazones hay enfermedad y todos aquellos cuyos corazones están endurecidos: pues, ciertamente, los que [así] pecan [contra sí mismos] están en un profundo error. Sura 22: Al-Hach (La Peregrinación)
En la aleya siguiente se comenta cómo en algunos casos se les dota de propiedades a las personas para ponerlas a prueba:
(131) Y no dirijas tu mirada [con anhelo] hacia ese esplendor mundano que hemos permitido disfrutar a tantos otros para así ponerles a prueba: pues el sustento con el que tu Sustentador [te] provee es mejor y más duradero. Sura 20: Ta Ha (Oh Hombre)
Estas pruebas se crean, más que para evaluar la fe de los hombres, para comprobar la rebelión de algunos de ellos, así como para descubrir la verdad acerca de los mismos. Esto se explica en otra aleya:
(55) Que sus riquezas o [la felicidad que puedan obtener de] sus hijos no provoquen tu admiración: Dios quiere sólo castigarles por medio de ello en esta vida y [hacer] que sus almas partan mientras [siguen aún] negando la verdad. Sura 9: At-Tauba (El Arrepentimiento)
Dios dice en el Corán que ha dejado que algunas personas se extravíen:
(23) ¿HAS CONSIDERADO alguna vez a ese [tipo de hombre] que hace de sus deseos su dios, y a quien Dios [entonces] ha dejado que se extravíe, sabedor [de que su mente está cerrada a la guía], y ha sellado su oído y su corazón, y ha puesto sobre sus ojos un velo? ¿Quién podría guiarle [entonces,] después de [haber sido abandonado por] Dios? ¿No vais, pues, a recapacitar? Sura 45: Al-Yáziya (Arrodillada)
No hay otro recurso para aquellos que Dios ha extraviado:
(88) ¿Cómo, pues, podéis estar indecisos acerca de los hipócritas, cuando Dios les ha repudiado por su conducta culpable? ¿Queréis acaso guiar a quienes Dios ha dejado en el extravío --siendo así que a quien Dios deja que se extravíe no podrás tú encontrarle camino? Sura 4: An-Nisa’ (Las Mujeres)

Desviarse Por Causa De Las Dificultades (Fitnah)

Por lo anteriormente dicho, sabemos que las dificultades (fitnah), en ciertos casos y momentos, pueden hacer que la gente se extravíe. El Corán nos recuerda reiteradamente las historias de gentes que se extraviaron en el pasado. Por ejemplo, cuando Moisés estuvo lejos de su pueblo, siguieron a Camiri, que hizo una estatua de un becerro, y la adoraron. Esto se refleja en el Corán como “conducir al extravío”:
(85) Dijo: "Pues [sabe que], ciertamente, hemos puesto a prueba a tu pueblo durante tu ausencia, y el samaritano les ha extraviado." Sura 20: Ta Ha (Oh Hombre)
(88) Pero luego, [--dijeron a Moisés -- el samaritano] les había hecho [con el oro fundido] la efigie de un becerro que emitía un mugido; y entonces dijeron [entre ellos]: "¡Este es vuestro dios, y el dios de Moisés –pero él ha olvidado [su pasado]!" (89) ¿No veían acaso que [esa cosa] no les daba ninguna respuesta, y no tenía poder para dañarles ni beneficiarles?
(90) Y, en verdad, ya antes [del regreso de Moisés] les había dicho Aarón: "¡Oh pueblo mío! ¡Sólo estáis siendo tentados al mal por medio de este [ídolo] –pues, ciertamente, vuestro [único] Sustentador es el Más Misericordioso! ¡Seguidme, pues, y obedeced mi orden!" Sura 20: Ta Ha (Oh Hombre)
Otra aleya confirma que las dificultades (fitnah) conducen a los incautos al extravío:
(5) y [un día] tú verás, y verán esos [que ahora se burlan de ti], (6) quién de vosotros estaba falto de juicio.
(7) Ciertamente, sólo tu Sustentador sabe bien quién se ha extraviado de Su camino, y sólo Él sabe bien quienes han encontrado el camino recto. Sura 68: Al-Qalam (La Pluma)

Dificultades (Fitnah) Como Prueba

La actitud que uno adopta en tiempo de dificultad es una manera de sentirse más cerca de Dios. La dificultad (fitnah) es sin duda la manera en que un creyente demuestra su perseverancia y compromiso hacia Dios y es una forma de alcanzar la madurez personal a Sus ojos.
Por ejemplo, la guerra total es una dura experiencia. Sin importar las circunstancias, los creyentes (y sólo los creyentes) muestran la actitud que se detalla en el Corán:
(22) Y [así,] cuando los creyentes vieron a [los ejércitos de] la Coalición [avanzando hacia ellos], dijeron: "¡Esto es lo que Dios y Su Enviado nos han prometido!" --y: "¡Dios y Su Enviado han dicho la verdad!" --y esto no hizo sino aumentar su fe y su sumisión a Dios. Sura 33: Al-Ahsab (La Coalición)
(173) aquellos que fueron advertidos por la gente: "La gente se ha reunido contra vosotros; ¡así que temedles!" --pero esto no hizo sino aumentar su fe, y dijeron: "¡Dios nos basta y que excelente protector es!" (Sura 3: Al Imran (La Casa de Imrán)
Los creyentes, sin importar lo duro de la prueba, siempre se comportan de manera que agrade a Dios.
Lo que para los creyentes es una dicha y un bien puede ser un motivo de extravío para los incrédulos. Las aleyas siguientes apuntan hacia otra prueba que tiene que ver con el número de ángeles del infierno. Lo que se convierte en motivo de extravío para los incrédulos, pueden ser buenas noticias para los creyentes y que refuerce su fe. Esto se relata como sigue:
(30) Sobre él hay diecinueve [poderes].
(31) Y no hemos dispuesto que velen sobre el fuego [del infierno] sino poderes angélicos; y no hemos hecho de su número sino una prueba para los que se empeñan en negar la verdad --para que aquellos a quienes se dio la revelación con anterioridad se convenzan [de la autenticidad de esta escritura divina]; y los que han llegado a creer [en ella] se afirmen aún más en su fe; y para que aquellos a quienes se dio la revelación con anterioridad y los que creen [en esta] se vean libres de toda duda; y para que aquellos en cuyos corazones hay enfermedad y los que niegan rotundamente la verdad lleguen a preguntar: "¿Qué quiere [vuestro] Dios dar a entender con esta parábola?"
Así extravía Dios a quien quiere [extraviarse], y guía a quien quiere [ser guiado].
Y nadie conoce las fuerzas de tu Sustentador sino Él: y todo esto no es sino un recordatorio para los seres humanos. Sura 74: Al-Muddazzir (El Arropado)

El Esfuerzo Por Conducir A La Gente Hacia El Extravío (Fitnah)

Algunas personas concentran todos sus esfuerzos en hacer que los creyentes se extravíen. Su objetivo principal consiste en hacer que adopten su irracional modo de pensar y sus creencias. El Corán nos informa de que, a lo largo de la historia, se llevaron a cabo agresiones contra todos los creyentes con dicho fin. Todos estos ataques se planearon para debilitar el compromiso de los creyentes con las obligaciones impuestas por el Corán. Dios afirma que los creyentes tendrán dificultades (fitnah) si siguen esos planes:
(73) Y, CIERTAMENTE, [quienes se han extraviado] se esfuerzan por apartarte de toda [la verdad] que te hemos inspirado, [Oh Profeta,] a fin de hacer que inventes algo distinto en Nuestro nombre --en cuyo caso sin duda te tomarían por amigo suyo. Sura 17: Al-Isra’ (El Viaje Nocturno)
(49) Así pues, juzga entre los seguidores de revelaciones anteriores de acuerdo con lo que Dios ha hecho descender y no sigas sus erróneas opiniones; y guárdate de ellos, no sea que te aparten con engaño de algo de lo que Dios ha hecho descender sobre ti. Y sabe que si se apartan [de Sus preceptos] es porque es voluntad de Dios afligirles [así] por algunas de sus ofensas: pues, ciertamente, gran número de gentes son en verdad perversas. Sura 5: Al-Ma’ida (El Ágape)
(161) pues, en verdad, ni vosotros [que blasfemáis] ni los objetos de vuestro culto, (162) podéis hacer que alguien caiga en vuestra tentación (163) salvo a aquel que se precipita al fuego abrasador [por su propia voluntad]. Sura 37: As-Saffat (Los Alineados en Filas)

Causar Extravío (Fitnah)y Su Recompensa En El Corán

En la sura “La vaca” (Al-Baqara), aleyas 191 a 217, Dios establece que el extravío (fitnah) es “peor que una matanza”. Para comprender mejor la palabra fitnah con el significado de ofensa, sería útil examinar el caso de “matar a un hombre”, un crimen que aparece descrito en el Corán. La aleya que lo explica dice:
(93) Pero quien mate intencionadamente a otro creyente tendrá por retribución el infierno y en él permanecerá; sufrirá la condena y el rechazo de Dios y Dios le preparará un castigo terrible. Sura 4: An-Nisa’ (Las Mujeres)
En realidad, aquí la palabra “fitnah” tiene otro significado distinto al de “dificultad”. Se utiliza para todas las acciones que hacen que el hombre se extravíe.
El Corán hace mención especial de los hipócritas como los que “causan extravío”. Dios nos informa de que los hipócritas practican muchas formas de extravío (fitnah), básicamente tratan de evitar que los creyentes se impliquen en guerras, urden planes contra el mensajero y los creyentes e intentan hacer que pierdan el compromiso adquirido.
Los hipócritas malinterpretan las aleyas, o más bien distorsionan su interpretación, y sólo las acatan si les resultan de algún provecho. Los creyentes, por el contrario, adoptan una actitud totalmente diferente: demuestran una sumisión absoluta bajo cualquier circunstancia.
(7) Él es quien ha hecho descender sobre ti esta escritura divina, en la que hay mensajes que son claros por, y en sí mismos --que son la esencia de la escritura divina- - junto con otros que son alegóricos. Pero aquellos cuyos corazones tienden a desviarse de la verdad van tras esa parte de la escritura divina que ha sido expresada en alegoría, buscando [lo que habrá de crear] confusión, y queriendo [llegar a] su significado último [de una forma arbitraria]; pero su significado último sólo Dios lo conoce. De ahí que aquellos que están profundamente arraigados en el conocimiento digan:
"Creemos en ella; toda [la escritura divina] proviene de nuestro Sustentador --aunque sólo los dotados de perspicacia tienen esto presente. Sura 3: Al Imran (La Casa de Imrán)
La principal característica de los hipócritas es su indulgencia ante el extravío (fitnah). El término árabe para “hipócrita” es “munafiq”, que significa “el que crea división”. Dividir a los creyentes es “fitnah” y un gran pecado. Existen aleyas del Corán que establecen que los hipócritas intentan practicar el extravío (fitnah) y sembrar discordia entre los creyentes:
(47) Si esos [hipócritas] hubieran salido con vosotros, [Oh creyentes,] no os habrían aportado sino corrupción y habrían ido de un lado para otro entre vosotros, tratando de sembrar discordia, porque hay entre vosotros quienes les habrían prestado atención: pero Dios conoce bien a los malhechores. Sura 9: At-Tauba (El Arrepentimiento)
(14) Si su ciudad hubiera sido tomada por asalto, y [sus enemigos] les hubieran pedido que apostataran, [los hipócritas] lo hubieran hecho sin mucha tardanza -- Sura 33: Al-Ahsab (La Coalición)
(48) Ciertamente, ya antes de esto habían intentado sembrar discordia y tramaron toda clase de intrigas contra ti [Oh Profeta,] hasta que la verdad fue revelada y se hizo manifiesta la voluntad de Dios, a despecho de ellos. Sura 9: At-Tauba (El Arrepentimiento)
Si los creyentes descubren las intenciones de los hipócritas en contra del Mensajero de Dios y de ellos mismos, intentarán convencerlos de su inocencia. Intentarán hacer que tal felonía parezca algo insignificante. Ciertamente temen a los creyentes y a su castigo, así que se comportan como si nunca hubiesen cometido una ofensa. Además, piden a los creyentes que no les traten como a otros hipócritas y demandan que no se rompan sus relaciones con ellos.
(49) Y entre ellos hubo [más de uno] que dijo: "¡Concédeme permiso [para quedarme], y no me impongas una prueba demasiado dura!" Ciertamente que [por hacer tal petición] ya habían [fallado la prueba y habían] sucumbido a la tentación: y, ¡ciertamente, el infierno cercará en verdad a los que se niegan a aceptar la verdad! Sura 9: At-Tauba (El Arrepentimiento)
La aleya asegura que los hipócritas son mentirosos y están implicados en el extravío (fitnah) igual que otros. Dios avisa a los creyentes de que no se dejen llevar por sus engaños.
Los incrédulos y los hipócritas sufrirán el más doloroso de los castigos en el infierno como recompensa por el extravío (fitnah) que han causado. Esto se relata como sigue:
(14) [y se les dirá:] "¡Saboread vuestra prueba! ¡Esto es lo que con tanto apremio exigíais!" Sura 51: Ad-Dariyat (Los Vientos Que Arrastran)

La Polémica Entre Los Creyentes Crea Extravío (Fitnah)

La opresión prevalecerá en la tierra a menos que los creyentes se protejan unos a otros. Este hecho se constata en la siguiente aleya:
(73) Y, aún así, [recordad que] los que se obstinan en negar la verdad son aliados unos de otros; y salvo que actuéis de igual forma [entre vosotros], reinará en la tierra la opresión y una gran corrupción. Sura 8: Al-Anfal (El Botín)
Los creyentes se comportan con precaución, teniendo cuidado de no verse involucrados en ningún asunto que pueda fomentar la opresión. Ciertas actitudes y comportamientos, aunque no sean intencionados, pueden ser causa de tal injusticia. Como se menciona en la aleya anterior, el no protegerse los unos a los otros o el permitir que surjan discusiones entre los creyentes pueden ser causa de opresión, en cuyo caso la responsabilidad también será de éstos. Por tanto, los verdaderos creyentes ponen mucho cuidado en consolarse, cuidarse y protegerse los unos a los otros.

Las Causas Del Extravío (Fitnah)

En el Corán, Dios, el Creador del hombre, nos informa en detalle de cómo se debe conducir uno en la vida. Si el individuo sigue sus propios deseos en este mundo, es muy probable que ponga éstos y sus propias expectativas por encima de su obligación de agradar a Dios. Así, mostrará una actitud descuidada en contentar a Dios y hacia los beneficios del Islam. En tal caso, se puede esperar de dicho individuo que no preste mucha atención a la hora de cumplir con los límites establecidos por Dios.
Dios recuerda reiteradamente al hombre que este mundo es un lugar transitorio y un escenario de prueba. Sabiendo esto, aún hay gente que lo ve como algo eterno y vuelven la espalda a la vida después de la muerte.
Cualquiera que rehúse abrazar el Corán como guía está destinado a tener ambiciones en esta vida. Por tanto, es propicio a sufrir grandes preocupaciones por todo lo que se refiere a su vida cotidiana. En la siguiente aleya se hace mención de los bienes y los hijos como causa de extravío (fitnah):
(15) Vuestros bienes y vuestros hijos son sólo una prueba y una tentación, mientras que junto a Dios hay una magnífica recompensa. Sura 64: At-Tagabun (Pérdida Y Ganancia)
Aquí, llama la atención la utilización del término “prueba”, aunque la palabra “fitnah” tiene otras connotaciones en árabe. Al fingir que no se comprende la tarea principal del hombre en esta vida, la gente se deja llevar por falsos objetivos y los toman por la “ley de este mundo”. Debido al adoctrinamiento de una sociedad ignorante, las personas creen que el casarse, tener hijos y posesiones son una inmutable ley de vida. La mayoría de ellas evidencia un gran interés por casarse, tener posesiones e hijos, mientras que permanecen bastante indiferentes al hecho de cumplir con las obligaciones impuestas por Dios y observar Sus límites.
El criterio que crea la necesidad de tener hijos también aparece en el Corán. Consecuentemente, se obedece a tal intención no simplemente por costumbre, sino para agradar a Dios. La plegaria de la mujer del profeta Imran (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) se toma como ejemplo de lo dicho:
(35) cuando una mujer de [la Casa de] Imrán dijo: "¡Oh Sustentador mío! Hago el voto de ofrecerte lo que hay en mi vientre, para que se dedique exclusivamente a Tu servicio. ¡Acéptamelo! ¡Ciertamente, Tú eres quien todo lo oye, quien todo lo sabe!" Sura 3: Al Imran (La Casa de Imrán)
El Corán relata plegarias similares de los profetas y conduce a los creyentes por el buen camino:
(38) En ese mismo lugar, Zacarías invocó a su Sustentador, diciendo: "¡Oh Sustentador mío! Otórgame [también a mí], de Tu gracia, el regalo de una descendencia buena; pues, ciertamente, Tú escuchas todas las plegarias." Sura 3: Al Imran (La Casa de Imrán)
La plegaria de Abrahán es como sigue:
(128) "¡Oh Sustentador nuestro! ¡Haz que estemos sometidos a Ti, haz de nuestra descendencia una comunidad sometida a Ti, muéstranos nuestros ritos de adoración y acepta nuestro arrepentimiento: pues, ciertamente, sólo Tú eres el Aceptador de Arrepentimiento, el Dispensador de Gracia! Sura 2: Al-Baqara (La Vaca)
También los bienes materiales hacen que una persona obtenga la misericordia de Dios y su salvación eterna, siempre que se utilicen por causa de Dios y en interés de la religión. De otro modo, serían “fitnah”. La actitud del profeta Salomón hacia las posesiones establece un ejemplo para todos los creyentes. En vez de evitar tener posesiones, los creyentes las toman como un modo de recordar la palabra de Dios. La conducta de Suleimán se relata así en el Corán:
--(31) [y aun] cuando le fueron mostrados, al atardecer, unos veloces corceles de raza, (32) dijo: "¡En verdad, he llegado a amar el gusto por lo bueno porque me hace recordar a mi Sustentador!" – [y repetía esas palabras mientras los corceles se alejaban a la carrera,] hasta perderse tras el velo [de la distancia --y entonces ordenó], (33) "¡Traédmelos!" –y palmeaba [afectuosamente] sus patas y sus cuellos. Sura 38: (Sad)
Dios expone a los creyentes otras advertencias en el Corán sobre las posesiones y los hijos. Es esencial una vigilancia constante para evitar este “fitnah”, tal y como revela la aleya siguiente:
(9) ¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! No dejéis que vuestros bienes o vuestros hijos os distraigan del recuerdo de Dios: pues quien tal haga --¡esos, precisamente, son los perdedores! Sura 63: Al-Munafiqún (Los Hipócritas)
Ni la riqueza ni los hijos que tengan en este mundo aseguran escapar de un desastroso final, a menos que se empleen en agradar a Dios.
(17) Ni sus bienes ni sus hijos les servirán de nada frente a Dios: ¡ésos son los que están destinados al fuego, en el que morarán! Sura 58: Al-Muyádala (La Que Argumenta)

Opresión, Tormento Y Carga

El Corán también se refiere a la opresión, el tormento y la carga como “fitnah” (pruebas).
(83) Pero sólo una minoría de su pueblo declaró su fe en Moisés, [mientras que los otros se contuvieron] por miedo a Faraón y a sus propios dignatarios, no fueran a perseguirles: pues, en verdad, Faraón era poderoso en el país y era, en verdad, dado a cometer excesos. Sura 10: Iunus (Jonás)
(10) Realmente, a quienes persiguen a los creyentes y a las creyentes, y luego no se arrepienten, les aguarda el castigo del infierno: ¡si, les aguarda el castigo del fuego! Sura 85: Al-Buruch (Las Grandes Constelaciones)
(49) Así pues, juzga entre los seguidores de revelaciones anteriores de acuerdo con lo que Dios ha hecho descender y no sigas sus erróneas opiniones; y guárdate de ellos, no sea que te aparten con engaño de algo de lo que Dios ha hecho descender sobre ti. Y sabe que si se apartan [de Sus preceptos] es porque es voluntad de Dios afligirles [así] por algunas de sus ofensas: pues, ciertamente, gran número de gentes son en verdad perversas. Sura 5: Al-Ma’ida (El Ágape)
En sus plegarias para evitar la opresión de los incrédulos, los creyentes utilizan de nuevo la palabra “fitnah” (prueba / objeto de persecución):
(85) A lo cual respondieron: "¡En Dios hemos puesto nuestra confianza! ¡Oh Sustentador nuestro, no permitas que seamos objeto de persecución por parte de la gente malvada, Sura 10: Iunus (Jonás)
(5) ¡Oh Sustentador nuestro! ¡No permitas que seamos objeto de persecución por parte de aquellos que están empeñados en negar la verdad! ¡Y perdónanos nuestros pecados, Oh Sustentador nuestro: pues sólo Tú eres todopoderoso, realmente sabio!" Sura 60: Al-Mumtahana (La Examinada)
También el Corán menciona la angustia, los desastres y las catástrofes como “fitnah” (prueba):
(126) ¿Es que no ven que son probados continuamente? Y, no obstante, no se arrepienten y no se acuerdan [de Dios]; Sura 9: At-Tauba (El Arrepentimiento)